Cambia de postura Déjala con la boca abierta con este pequeño kamasutra que te hemos preparado…

Cambia de postura  Déjala con la boca abierta con este pequeño kamasutra que te hemos preparado…

De El misionero a La doma pasando por La vaquera. Un total de ocho posturas sexuales que podrás encadenar sin ningún cambio brusco de por medio. Ten presente que las mujeres, a diferencia de los hombres, pueden perder de golpe la excitación por algo tan simple como una posición desafortunada. Sigue este circuito que te hemos preparado para encadenarlas una tras otra sin descanso alguno. Además, si te quedas con hambre, también puedes poner en práctica el resto de posturas incluidas en nuestro kamasutra sexual. ¿Empezamos a calentar motores?

De El misionero a La doma pasando por La vaquera. Un total de ocho posturas sexuales que podrás encadenar sin ningún cambio brusco de por medio. Ten presente que las mujeres, a diferencia de los hombres, pueden perder de golpe la excitación por algo tan simple como una posición desafortunada. Sigue este circuito que te hemos preparado para encadenarlas una tras otra sin descanso alguno. Además, si te quedas con hambre, también puedes poner en práctica el resto de posturas incluidas en nuestro kamasutra sexual.¿Empezamos a calentar motores?

A. EL MISIONERO

Es un clásico, pero es la manera más natural de empezar el juego erótico porque mantiene el contacto visual. Sigue siendo muy popular porque se trata de una posición muy íntima. Ambos permanecen frente a frente y en contacto visual, pudiendo intercambiarse besos tiernos y excitantes y palabras de amor. El problema: los hombres solemos eyacular antes debido a la fricción. Para aguantar más y hacerla feliz, opta por un movimiento que mantenga la presión en el clítoris sin tanto frotamiento.

B. LA FUSIÓN

Siéntate reclinado hacia atrás y tira de ella hacia ti mientras los dos levantáis las rodillas. Esta postura permite que ella sienta una estimulación más profunda, intensa e íntima que con la de “el misionero”, y se produce menos fricción. En esta postura es esencial que la mujer controle el roce de su clítoris contra el cuerpo del hombre para conseguir así un mayor placer.

C. VAQUERA DE ESPALDAS

Anímala a que se dé la vuelta y quede de espaldas a ti. Eso estimulará su punto G y el cambio te ayudará a aguantar más. Si ella se encuentra incómoda estando encima y de espaldas, acabad el coito con la postura de araña o probad con la tijera, dos transiciones naturales de esta postura.

D. ESTILO PERRITO

Es la postura más erótica para los hombres, porque es la más primitiva. El ángulo también permite que la penetración sea más profunda, cosa que amplía las posibilidades de que estimules el punto G. Pero, ojo, que ella también se lo pasa bomba: la posición favorece la estimulación del clítoris y el ano de la mujer, así como pasar fácilmente de sexo vaginal a sexo anal. Encima puede tomar entre sus manos tus testículos y darles un señor masaje.

E. BOCA ABAJO

Coge una almohada y dile a tu compañera que descanse un poco tumbándose encima de ella. Si la mujer se tumba apoyándose en el estómago y coloca la almohada debajo de sus caderas, su pelvis formará un ángulo que hará más fácil que aciertes en su punto G. Extiende los brazos a los lados para evitar que tu peso recaiga sobre ella.

F. EL HOMBRE CANSADO

Ésta es otra de las posturas más íntimas. Sencillamente inclínate hacia atrás y tira de ella hacia ti. Esta postura ayuda a que las mujeres sientan que llevan el control. Y ya te imaginas lo que eso significa: ¡repites fijo!

G. LA TIJERA

Similar a la cuchara pero ligeramente más ambiciosa, esta postura es un puente natural hacia las posturas más creativas. Si ella es muy flexible, también puede levantar una pierna, con lo que aumentará la penetración.

H. LA DOMA DE ESPALDAS

La postura del perrito marca que tú dominas, pero desde esa postura puedes pasar de forma natural a esta otra, que entra por detrás y la coloca a ella en el asiento del conductor. Toda una fiesta. Tú dispones de todo el frontal de tu compañera para poder estimularlo con la manos a la vez que con muerdes la nuca o la espalda. Súmale a la cosa la estimulación del clítoris o los senos.

 

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Posted on

agosto 11, 2017

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