El artista puertorriqueño transforma el evento deportivo más grande del mundo en un manifiesto político y cultural, reivindicando que «América» es todo un continente y no solo un país.
@eventosenred Actuación completa. Bad Bunny conquista la #SuperBowl con un mensaje contundente: «América somos todos». Una reivindicación cultural que ha despertado la furia de Donald Trump. Toda la crónica de una noche histórica aquí: #RevistaEventosEnRed #BadBunnySB #Trump #Latinoamérica ♬ sonido original – Eventos En Red
La Super Bowl LX pasará a la historia no solo por lo deportivo, sino por haberse convertido en el escenario de una de las mayores batallas culturales de la década. Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, lideró un espectáculo de medio tiempo que fue mucho más allá del reguetón: fue una reivindicación política en horario de máxima audiencia.
«América somos todos»

Desde el Levi’s Stadium en Santa Clara, California, el «Conejo Malo» desplegó una puesta en escena cargada de simbolismo. Acompañado por figuras como Lady Gaga y Ricky Martin, el puertorriqueño utilizó elementos visuales que remitían a sus raíces: cañas de azúcar, mesas de dominó, la icónica «Casita» de su gira y hasta postes de luz, en una clara alusión a la crisis energética de Puerto Rico.
El momento culminante llegó cuando Bad Bunny, ante más de 140 millones de espectadores, decidió redefinir el concepto de «América». Al grito de «God bless America», el artista procedió a nombrar uno por uno todos los países del continente, desde Argentina hasta Canadá, mientras las banderas de cada nación ondeaban en el escenario. El mensaje final fue contundente: un balón de fútbol americano con la inscripción «Juntos, todos somos América», un juego de palabras que desafía directamente el eslogan nacionalista de Donald Trump.
El mensaje contra el odio

La actuación no rehuyó de la actualidad política estadounidense. En un contexto marcado por las duras políticas migratorias y la actividad del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), Bad Bunny proyectó en las pantallas gigantes una frase que ya es su lema personal: «Lo único más poderoso que el odio es el amor».
Durante el show, recordó sus raíces caribeñas y la importancia de la identidad latina: «Estás escuchando música de Puerto Rico», exclamó, reforzando que su éxito es un triunfo de su cultura y su idioma, el cual no necesitó traducir para dominar el escenario más codiciado del mundo.
La furia de Donald Trump

Como era de esperar, el tono reivindicativo del espectáculo no sentó bien en la Casa Blanca. El presidente Donald Trump no tardó en reaccionar a través de sus redes sociales, calificando la actuación de «repugnante» y «una bofetada a nuestro país».
Trump criticó duramente la elección del artista: «Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo… no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia». Sin embargo, para millones de latinos y seguidores del artista, la crítica del mandatario solo confirmó la efectividad del mensaje: Bad Bunny ha logrado que, por una noche, la Super Bowl hablara español y mirara a todo el continente.
Un hito cultural

Con esta actuación, Bad Bunny no solo rompió récords de audiencia, sino que consolidó su papel como una figura política capaz de utilizar la cultura pop para confrontar discursos de exclusión. Lo que comenzó como un concierto de medio tiempo terminó como una lección de geografía, política y orgullo, recordando al mundo que América es amplia, diversa y, sobre todo, latina.













Miguel Rosero, editor de la revista impresa y online Eventos En Red. Profesional de la comunicación y la tecnología.








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