A Steve Jobs le debemos los iPhones, el iPod y los primeros ordenadores que muchos de nosotros tuvimos en casa y es que, antes de que el resto del mundo se subiera al tren de los gadgets, él ya había notado que esa era una gran área de oportunidad y comenzó a trabajar duro desde finales de los 80 para construir una compañía que, con el tiempo, llegaría a convertirse en una de las más poderosas del mundo.
Hoy Apple es un gigante y cada vez que anuncia algo nuevo el mundo se vuelve loco (en especial cuando es un iPhone lila u ordenadores de colores que nos llenan de nostalgia), pero nada de eso hubiera sido posible sin Steve Jobs y todo el tiempo y dedicación que invirtió en un proyecto que a muchos les pareció una locura.
¿Cómo es que Steve Jobs logró tanto en un tiempo relativamente corto? Naz Beheshti, quien fue asistente de Jobs, explica que, además tener su bienestar como una prioridad y asegurarse de ello haciendo ejercicio y meditando todos los días, Beheshti, quien ahora es fundadora de la compañía de bienestar corporativa Prananaz, dice que Jobs también fue “extremadamente eficiente y productivo porque trabajó en su gestión de energía y no necesariamente gestión del tiempo».
El truco de Steve Jobs para una mayor productividad
«Sí, es bueno administrar parte de tu tiempo», dijo Beheshti (autor de «Pausa. Respira. Elige: conviértete en el director ejecutivo de tu bienestar) a CNBC Make It. «Pero para optimizar tu día y ser más productivo y no caer en la trampa de la productividad, debes administrar tu energía».
Esto es algo que muchas personas hacen cuando están trabajando en algo importante, pero ella dice que “¿Pero tu calidad de trabajo es productiva y está a la par durante esas horas en las que se supone que debes dormir y reiniciar tu cuerpo y mente? Por lo general, se debe a que no estás rindiendo al máximo cuando estás agotado”.
Jobs tenía un truco para evitar esa trampa y para lograr ser realmente productivo sin sacrificar su salud y bienestar. Beheshti dice que hay que administrar la carga de trabajo la misma forma en la que Jobs lo hacía, analizando el día e identificando en qué momentos tienes más energía.
Con eso identificado, debes hacer las cosas que normalmente dejas para después “o que son desafiantes o que normalmente no te inspiran cuando tienes más energía y céntrate en optimizar tu día en función de tu energía en lugar del tiempo».
Las horas del día no van a aumentar y Jobs sabía eso muy bien, así que no pensaba en trabajar más y más horas, sino en sacarle el máximo provecho a sus horas con más energía para realizar los retos más grandes, “esta es la razón por la que algunas personas hacen mucho más en un día que otras», dice Beheshti.
Beheshti aprendió esa clave de Steve Jobs, organizar tu día según tu energía y no según el tiempo, y eso es algo que ahora ella le recomienda a todos sus clientes cuando están buscando aumentar su productividad sin arriesgarse a elevar el nivel de estrés.
Tú eliges la forma en la que trabajas, pero, si eres como Jobs y tu bienestar es una prioridad que no estás dispuesto a dejar, entonces este truco es exactamente lo que necesitas, y solo necesitas darle un vistazo a todo lo que logró en su carrera para comprobar que funciona.

Miguel Rosero, editor de la revista impresa y online Eventos En Red. Profesional de la comunicación y la tecnología.